¿Cómo interpretar una
ley canónica atendiendo de verdad a la persona sin terminar atribuyendo a la
norma un significado que ya no es el suyo? En su discurso a la Rota
Romana de 1993, Juan Pablo II sitúa la interpretación jurídica al servicio
de la justicia, la unidad y la paz, pero advierte frente al riesgo de dejar el
sentido de la ley al arbitrio del intérprete. Estas claves recorren los
criterios que propone —significado propio de las palabras, texto y contexto,
tradición jurídica, doctrina y jurisprudencia— y muestran cómo los aplica a
cuatro cuestiones de nulidad matrimonial: simulación, error de derecho,
error en la persona y error sobre una cualidad. El estudio añade después su
contexto jurisprudencial, distinguiendo cuidadosamente entre lo que afirma el
Papa y lo que las sentencias permiten reconstruir históricamente.
Una reflexión sobre hermenéutica canónica, persona humana y nulidad matrimonial
